Por la Fe andamos

Escrito por  Mauricio Ramos el Miércoles, 16 Marzo 2016 00:00

Por la Fe andamos Una de las tantas fotografías que circularon por redes sociales, fue aquella dónde su Santidad iba saludando por la calle y alguien tuvo la suerte de fotografiarlo y se veía perfectamente como una luz bajaba del cielo y lo iluminaba a él de manera impresionante. ¿La vieron? Estoy seguro que sí.
Llega la noche en Reynosa y con la noche llegaría, según yo, el momento de descansar; pero no tenía la menor idea del juego que comenzaría entre mi almohada, que me daría literalmente la espalda y haría una alianza de esas tipo políticas con mi cabeza, mi alma, mi corazón, y comenzaría a dar vueltas y vueltas como el satélite Morelos 1, el más viejo y ruidoso de los satélites mexicanos, que ahora es basura espacial inubicable, que creo que ya se cayó o fue abducido por un OVNI, el cual me imagino que está haciendo ruido por todo el Sistema Solar como motor de un “vochito” sin mofle; pero bueno, así de esta manera comienza a dar vuelta mis pensamientos, y de manera inevitable todo mi ser se transporta al sureste mexicano, a ese lugar que visitó su Santidad el Papa Francisco hace casi 30 días, en particular, a San Cristóbal de las Casas. Ahí ocurrió algo, de esas cosas que en su momento no lo ves, pero si días después que prestas tus ojos a las fotografías que tu cámara capturó; bueno, ¿Qué apareció en esa fotografía? ¿Un OVNI tipo Maussan? pues no mis amigos. Pero antes de llegar al hecho, supongo que ustedes y yo compartimos el mismo punto de vista, que durante los días que el Vicario de Cristo estuvo en México se generó, vía redes sociales una gran cantidad de información de todo tipo; muy buenas, buenas y malas que iban y venían con gran fuerza durante días y ciclos periodísticos, pero al final del día te quedas con la información que a ti te sirva y que no contamine tu alma. Una de las tantas fotografías que circularon por redes sociales, fue aquella dónde su Santidad iba saludando por la calle y alguien tuvo la suerte de fotografiarlo y se veía perfectamente como una luz bajaba del cielo y lo iluminaba a él de manera impresionante. ¿La vieron? Estoy seguro que sí. Debo de confesar que cuando la vi, inmediatamente pensé (Cómo cuando Santo Tomas el apóstol dijo “Si no veo en sus manos la señal de los clavos, y meto el dedo en el lugar de los clavos, y pongo la mano en su costado, no creeré" o como comúnmente decimos, “Hasta no ver, no creer”) , viene de redes sociales, probablemente es falsa, esa fue mi rápida e incrédula conclusión...¡Qué escéptico fui! Si dice la biblia en Corintios, "Por Fe andamos y no por vista" (2 Cor5,7). Dios, en su infinita misericordia, gran amor y paciencia que Él tiene conmigo, me mandó a mis 18 años al estado de Chiapas y me probó, y me hizo sentir su infinito amor a través de varias lecciones y emociones que hoy las recuerdo con mucho amor como “coscorrones”.El primer "coscorrón" que me dió ese lunes 15 de Febrero, fue un momento único con el Santísimo en el Estadio Víctor Manuel Reyna ante miles de personas que estaban ahí con un sol que caía a plomo que no me hizo extrañar mi querida Reynosa; ese mismo día que salió el sol por primera vez en más de 15 días de nubarrones y lluvia. Algo que me impresionó ese día fue que amanecimos a menos de 10 grados y a la llegada del Papa a Chiapas, el cielo se despejó y la temperatura subió de una manera que sólo la podías explicar pensando que Dios estaba trabajando horas extras para que todo saliera a la perfección. En ese momento tan personal que tuve en oración profunda enfrente del Santísimo entre miles de católicos, comencé a sentir ese calor, ese calor que no quema, ese calor que no es calorífico pero que de manera inexplicable comienzas a sudar, y en cada gota de sudor que sientes en tu frente sabes que Jesús esta ahí; fue tanto mi alegría y paz, que mis piernas no pudieron sostener mi cuerpo y caí de rodillas ante lo que estaba sintiendo mi corazón. En ese momento, en presencia del Santísimo, pude comprender la razón por la que estaba ahí en Chipas, y no me quedo más que agradecerle con el corazón abierto y desde mi alma todo lo que me había dado hasta ese momento, cada instante, cada sentimiento, cada enseñanza y que me había dejado presenciar lo divino y perfecto que es su amor, a mí, un joven imperfecto que sólo pudo hacer más que admirar su grandeza que está escondida en ese pequeño pedazo de pan. Este hecho que les narro, fue el primer "coscorrón "que Dios me dio ese día, porque luego vendría de mi propia mano, y cámara lo que yo sentí como el segundo “coscorrón”, una imagen, que lo vuelvo a repetir, Yo tomé esta fotografía; y cómo dice el comercial “Yo estuve ahí". Recuerdo muy bien lo que pensé cuando vi esa fotografía, íbamos de camino al Encuentro con Las Familias de Su Santidad en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez que estaba a dos horas de camino en una carretera de dos carriles bajando entre la niebla de las montañas chiapanecas; sinceramente no sabía que ver, mi cámara, el hermoso paisaje o como coloquialmente se dice "El Jesús en la boca" porque casi chocamos en esa carretera tan angosta e inclinada. Recuerdo que pensé, ¿Quién estaría ahí? ¿Sobre quién caería ese hermoso rayo de luz parecido al del Papa Francisco en la Ciudad de México? Yo creo que jamás sabré sobre quién estaba esa luminiscencia (Qué con mucha Fe me atrevo a decir) divina, ¿Sobre nuestros hermanos de los pueblos originarios? ¿Unos niños? ¿Nuestros ancianos? ¿Unos misioneros?, pero lo que si se, es que desde ese día mi fe cambió', creció y espero que con los días, semanas, meses y años, mi fe se fortalezca aún mas para poder llevar un mensaje del evangelio a los jóvenes; poder compartirles esa luz, no me refiero a la radiación de fotones que perciben nuestros ojos, sino de esa luz perfecta que debe guiar nuestras vidas, esa luz de nuestro Pastor que nos lleva por el camino correcto y nos aleja del pecado y la oscuridad. Chiapas me alentó para seguir adelante con uno de mis propósitos de vida: evangelizar a través de los medios y comunicación. Quiero ayudar para llevar esa luz a todos los corazones, deseo poder hacer sentir a todas personas que sufren por diferentes razones, esa paz en Cristo, esa tranquilidad y amor que sólo nuestro Padre lo puede dar.
Visto 518 veces

¿Quiénes Somos?

  • Cristo en Línea, es un grupo de laicas y laicos, religiosos, religiosas y sacerdotes que integran las distintas Diócesis, congregaciones y movimientos laicales.

    “Cristo en línea” estación de radio católica por internet donde se comunican “los valores evangélicos de manera positiva y propositiva” (cfr. Conclusiones de Aparecida N° 497).

Conectados

Hay 434 invitados y ningún miembro en línea

Cita

  • No salga de vuestra boca palabra desedificante, sino la que sirva para la necesaria edificación, comunicando la gracia a los oyentes.
    Ef 4, 29